Este artículo se publicó originalmente en El Economista el 31 de Julio.

Sergio Camarena es un emprendedor vocacional, que a sus 25 años ha lanzado dos proyectos de emprendimiento digital y sólo uno de ellos ha generado ingresos para él y otras cinco personas. Con poco más de tres años como empresario, conoce de sobra los retos que cualquiera debe afrontar para llevar una idea a la realidad. También ha aprendido “trucos” para rebasar obstáculos ya vividos.

Camarena no conoce un ABC para llevar a buen término una propuesta de negocio. “Si lo tuviera, me hubiera ahorrado muchos problemas. Lo que tengo es experiencia, que es lo que utilizo para no equivocarme otra vez en lo mismo”, asegura.

También es el fundador de la agencia de marketing digital Neuromedia y también de Think & Start, con el que hace divulgación de lo que realizan otros emprendedores en México y América Latina.

Capitalino y líder de una veintena de latinoamericanos que comparten contenidos para emprendedores a través de Think & Start, Camarena entra en la estadística de aquellos emprendedores que tuvieron una idea, no encontraron respaldo financiero y capacitación para su proyecto y que, de paso, fueron criticados, “destrozados” moralmente por quienes no creyeron en su idea.

Jorge Zavala, director de innovación Kinnevo, durante su participación en Campus Party 2013. Foto EE: Hugo Salazar

Jorge Zavala, director de innovación Kinnevo, durante su participación en Campus Party 2013. Foto EE: Hugo Salazar

1. CULTURA EMPRENDEDORA

La estadística dice que en México 80% de las empresas que nacen como una startup muere entre el primer y segundo año de vida, según datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), por factores como escasas oportunidades de financiamiento y de capacitación, pero sobre todo por la “mentalidad”: una cultura mexicana de emprendimiento que hace que un proyecto novedoso termine por naufragar.

Jorge Zavala, director de innovación y socio fundador de Kinnevo, una compañía que desarrolla estrategias de aceleramiento tecnológico, asegura que no existen “manuales” para que una startup encuentre el éxito, pero sí conoce los pasos más necesarios para facilitar “el camino” al emprendedor.

Invitado por Campus Party México 2013 para que revele algunas recomendaciones para alcanzar el éxito con una startup, Jorge Zavala explica que “la mentalidad es el primer problema” a resolver. Asegura que el emprendedor mexicano no está dispuesto o teme invertir y cuando encuentra financiamiento, sin percatarse, ocurre que vende su proyecto a un bajo precio y de la noche a la mañana se convierte en el empleado de quien debía ser su inversionista.

Zavala pone un ejemplo a los alrededor de 50 asistentes que escuchan su conferencia:

“¿Quién quiere tener una empresa que en cinco años facture 10 millones de dólares? ¿Quién quiere tener ese vehículo que genere capacidad económica? [Inmediatamente se asoman las manos de los asistentes] ¿Y quién de ustedes está dispuesto a arriesgarse, porque eso es lo que hace un inversionista y emprendedor?”.

La respuesta es el silencio de prácticamente todos los asistentes, en un Campus Party en donde lo que priva es el barullo.

“Esto es un ejemplo de mentalidad”, afirma.

“No cualquiera es inversionista y no cualquiera puede ser emprendedor si no tiene compromiso. Si tu idea es buena, retenla y llévala adelante. Si llegas con la idea de que tu propuesta es barata, en realidad el barato eres tú como emprendedor. Si la idea tiene valor, el inversionista estará dispuesto a invertir lo que sea necesario en tu propuesta.

“Y si llega un inversionista y te ofrece comprar 51% de las acciones, cuidado, porque eso ya no es inversión, sino adquisición y tú te convertirás en empleado y lo que buscamos son emprendedores”.

Jorge Zavala, quien ha impulsado a diez empresas tecnológicas en México, de las que cinco despegaron de inmediato, ofrece un tip a los emprendedores. Si la idea, cuando ya fue aterrizada como propuesta de negocio y sólo reporta escenarios con un máximo de 2% en ganancias, entonces “tómala, hazla bolita y vuelve a empezar con otra idea o modifica esa que tienes, porque así ganarás más como empleado”.

2. La importancia de crear valor

Alejandro Villanueva es el director de Posible, la iniciativa de Fundación Televisa y Nacional Monte de Piedad para apoyar con 50 millones de pesos a proyectos de emprendimiento tecnológico. Él asegura que el éxito para una startup se encuentra en identificar un segmento de mercado en el que los grandes no han ingresado ya sea por desinterés o desconocimiento.

Ir con los grandes directamente a competir significará “la muerte por hambre”, expone en entrevista.

“Cuando empiezas en pequeño, a los grandes no les interesas y entonces comienzas a tener éxito, a tener capacidad de crecimiento, consigues experiencia y ya puedes pensar a competir con el grande, pero no por eso con el grandote”, establece.

La perseverancia es una de las virtudes que todo emprendedor debe contar para lograr el éxito con una empresa de naturaleza digital, más en tiempos donde la tecnología “soluciona la mitad de los problemas de la vida y lo que se buscan son empresas de este corte”, dice la directora de Fundación Televisa, Alicia Lebrija.

“Esta es una carrera de perseverancia, de tenacidad y no tanto de velocidad. Si no funciona en la primera ronda, vuelve a intentarlo. Si no le pegaste a la primera, todavía quedan distintos caminos para aprovechar ese aprendizaje. Debe quedar claro que no existe un proceso exclusivo para convertir una idea en una realidad”.

3. No esperar sólo la inversión

Jorge Zavala asegura que el emprendedor no debe esperar más de un año por ayudas de financiamiento, pues en el negocio de la tecnología el tiempo “se come” los proyectos. Y cuando se consiguen, el emprendedor debe alejarse de la codicia.

“A veces hay que ceder. Piensen como un padre; los hijos algún día se irán de casa, pero seguirán ligados a él. Ni un inversionista debe quedarse con la mayoría de las acciones ni tampoco el emprendedor. El ejemplo son los fundadores de Google: convirtieron su startup en un gigante y sólo son dueños del 13% de las acciones”.

El director de Kinnevo no es codicioso con sus ideas. Afirma que en la tecnología de la impresión en 3D pueden desarrollarse nuevas empresas.

“Si pudieron hacer una pistola, por qué no hacer una artesanía, un modelado. Por qué no en vez de comprar virgencitas hechas en China, fabricamos Mao Tse Tung y se los vendemos a los chinos. Eso sería cambiar el paradigma y también es crear una startup”.

Sergio Camarena, el emprendedor, considera que una startup no sólo es una empresa que diseñe software.

“Una startup es un concepto más amplio, una idea que pueda ser rentable. Que estés convencido de que, por más problemas que tengas, vas a sacarla adelante. Sólo consigue un equipo capaz, sé perseverante y cambia la mentalidad. Esos son tres pasos muy importantes. No se necesita más del dinero para hacerlo, sino del ingenio para saber cómo hacerlo”.