Las ideas tienen un cuerpo amorfo que necesita ser alimentado para crecer. El compartir ideas con clientes potenciales, inversionistas, colaboradores e incluso competidores hace que las ideas sean esparcidas en el medio ambiente y permite conocer puntos de vista de otras personas con perspectivas diferentes.

Una buena forma de mejorar la estructura de una idea es comunicarla a otra persona. Ahora, si comunicamos la idea en forma sintética en menos de un minuto implica que analicemos a detalle lo que queremos decir, prepararlo bien y comunicarlo efectivamente. Sintetizar requiere un grande esfuerzo.

Recuerdo una anécdota de Winston Churchill en la que un grupo de personas se acerco a él para invitarlo como orador en un evento. Churchill pregunto al solicitante cuánto tiempo debería hablar durante el evento, lo que sorprendió a todos. Ellos querían saber si podía ir próximamente a conversar con su público o tenían que esperar mucho tiempo. Al recibir la pregunta, cuestionaron por qué era importante saber cuanto tiempo hablaría ante el público y Churchill respondió que si querían que hablara durante 10 minutos tendrían que esperar más de un mes para preparar su discurso, en cambio si querían que hablara durante una hora, lo podía hacer en ese momento. Al oír esta respuesta los solicitantes preguntaron que cual era la lógica al respecto y Churchill comentó que hablar poco implica pensar mucho, hablar mucho no requiere pensar tanto.

Con esta referencia, el hacer un Elevator Pitch es equivalente a tomar el elevador en un rascacielos y convencer a la persona que va junto a ti en menos de un minuto de que tu idea es importante para la persona que lo escucha y generar una condición de interacción para iniciar una conversación a profundidad o buscar una futura reunión con la persona que estamos conversando.

Un buen pitch tiene cuatro componentes básicos:

  • El nombre de tu producto y en que categoría esta clasificado
  • Cuál es el problema que quieres resolver
  • Cuál es tu propuesta de solución
  • Los beneficios más importantes de tu solución

Con estos cuatro elementos puedes expresar una solución con un beneficio contundente para tu espectador, con una ventaja competitiva definitiva sobre otras alternativas.

Te invitamos a que pienses en los problemas interesantes que has explorado, elabora un elevator pitch y conversa en forma sistemática con potenciales usuarios sobre tu solución para que identifiques el nivel de interés que logras provocar.

Identifica en cada una de las interacciones como tu audiencia reacciona, aporta ideas y te comenta sobre su interés, relevancia y la forma en que hoy resuelve el problema que quieres resolver. Lo más interesante es que si tu platicas con un número importante de personas tendrás información muy valiosa y cada vez más extensa. De tal manera que para ti la idea va creciendo, mas todos los elementos que has recibido de realimentación son parte del conocimiento que tus competidores no tienen. Incluso, en el caso de haber presentado la idea a ellos, no tendrán todas las respuestas que tu has acumulado.

Es momento de hacer que tus ideas se nutran, prepara tu elevator pitch, preséntalo a tantas personas como puedas y transforma una simple idea en un gran proyecto.