Cientos de empresarios, líderes de proyectos, emprendedores están en la tarea de crear un nuevo negocio o buscar una gran oportunidad y se enfrentan a la pregunta de por donde empezar su jornada para desarrollar un gran proyecto que culmine con una solución a una necesidad que todo mundo desee comprar.

En eventos, paneles y conferencias los emprendedores presentan como han sido exitosos y comparten con mucho entusiasmo una parte de la historia que los llevo al éxito. Mas tu como persona, te haces la pregunta una y otra vez, porque yo no me he topado con esa gran oportunidad y he alcanzado el éxito como el expositor en la conferencia.

Esta situación sucede que es mas fácil presentar la historia una vez realizada que imaginar lo que es nuestra idea incipiente que surge en un momento fugaz, cuando no tenemos tiempo para desarrollarla, nuestros recursos son limitados y el esfuerzo requerido es mas allá que un pequeño exabrupto que muere en unos cuantos días antes de que la idea fugaz se materialice y sea ese deseado éxito.

En nuestro andar de crear un gran éxito tenemos que ver que este sucederá en el futuro, a un mes, un año o tal vez mas tiempo y que nuestra tenacidad requerida es muy grande, donde cambiaremos mas de una vez de dirección a veces para avanzar, otras veces cometeremos errores y tendremos que regresar a un punto anterior y en algunos casos tirar todo a la basura y volver empezar nuestro proyecto, utilizando nueva información y aprendizajes que acumulamos durante nuestra jornada, arrancando con un punto de vista fresco y deseoso. En cualquiera de estos escenarios, la tenacidad es una constante y el esfuerzo requerido en general debemos de considerar que sera mayor al esperado.

Los puntos mencionados son solo para calentar motores y fijar el modo de pensar que debemos de tener, fijar una visión en el futuro, imaginarnos como nuestra gran idea transformada a lo largo del tiempo va a ser de gran beneficio para la gente.

Ahora viene lo interesante, que materia prima necesitamos por una innovación es una combinación de tres elementos:

  • Un buen problema que resolver, ya sea de manera original o dar una nueva forma de atacar el problema que sea tan atractiva y benéfica que los usuarios de un beneficio deseen cambiar todo lo que tienen por algo nuevo.
  • Elaborar una solución que ante el problema que deseamos resolver el beneficio sea tan evidente y la relación de valor de lo que pagamos por lo obtenemos sea atractiva que no dude nuestro cliente potencial en obtenerla.
  • Tener la capacidad de nuestro lado de dar a la solución un toque de distinción en que se vea que la solución es única, fabulosa y mejor a la vista, lo cual se logra por la experiencia nuestra de resolver el problema en una forma que nosotros mismos somos un referente del beneficio obtenido.

El primer paso es vital, hay que salir a la calle y encontrar que problemas hay en el entorno y dar con nuestro conocimiento del tema, la experiencia acumulada una buena solución para alcanzar el resultado deseado.

Inicia tu jornada buscando tantos problemas como puedas y pon una fecha limite para evaluar cual es el mejor problema que tienes a la mano e inicia tu jornada para descubrir la innovación.